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La Asociación de Jóvenes Agricultores de Sevilla, Asaja-Sevilla, advirtió hoy de que el temporal está provocando la muerte por ahogamiento de cientos de animales en el Parque Nacional de Doñana, entre los que se encuentran ejemplares de especies como ciervos, gamos, jabalíes, vacas mostrencas, caballos marismeños, liebres, perdices y conejos, y poniendo también en peligro al propio lince ibérico, que se alimenta de estas dos últimas especies.
Según indicó Asaja en una nota, las actuaciones "inconclusas" del Proyecto de restauración hidroecológica Doñana 2005, de las que son "responsables" tanto la Consejería de Medio Ambiente como el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino (MARM), a través de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), han convertido el parque en un "gigantesco depósito sin boca de desagüe", lo que está provocando la subida del nivel del agua y la muerte por ahogamiento o inanición de cientos de animales.
Asimismo, según destacó, las lluvias están debilitando los muros que retienen el agua de la marisma de Doñana, los cuales están "a punto de reventar", con el riesgo de provocar una catástrofe "aún mayor en todo el entorno". Ante ello, explicó, desde hace varios días decenas de agricultores, con su propia maquinaria, están reforzando estos muros en los puntos más débiles para evitar que el agua salte y se lleve por delante las 14.000 hectáreas agrícolas del Plan Almonte-Marismas. Según indicó, esta situación deriva de una actuación contemplada dentro del Plan Doñana 2005, la permeabilización del muro de la FAO, el cual separaba la marisma agrícola de la marisma del propio parque nacional, para permitir la inundación de la marisma Gallega, iniciativa que se completaba con la eliminación de la denominada Montaña del Río, un dique de casi un metro de altura, que constituye un auténtico "tapón que cierra el desagüe natural de la marisma e impide que esta pueda desaguar, que nunca llego a ejecutarse, pese a ser anunciado en repetida ocasiones".
La Montaña del Río es un dique de casi un metro de altura y unos 29 kilómetros de longitud que se construyó en dos fases para controlar, por un lado, los niveles de inundación de la marisma durante los años 80, y por otro, para proteger Doñana del vertido de la balsa minera de Boliden en el año 1998, por lo que supone la última barrera artificial entre Doñana y su entorno. Este espacio, al encontrarse sin su desagüe natural, ha estado "reteniendo todo el agua que le ha llegado y amenaza con desbordarse rompiendo los muros que ahora contienen el agua de la marisma Gallega y arrasando las 14.000 hectáreas de cereales, patatas, zanahorias, fresas y frutales que se cultivan en su entorno", advirtieron.
Asaja-Sevilla, que ya informado de este problema a la Agencia Andaluza del Agua y ha pedido la convocatoria urgente de la Comisión de Trabajo de Aguas del Espacio Natural, criticó que, por toda respuesta, la Administración ambiental "ha prohibido el acceso al parque con el objetivo de que se contabilicen los animales muertos". Por ello, la organización agraria pondrá estos hechos en conocimiento de las autoridades de la UE, ante la que Asaja pedirá que se retiren todas las ayudas que están recibiendo los gestores del Parque Nacional de Doñana, cuyas actuaciones suponen un "claro perjuicio" para el propio parque y para su entorno.
Este año, en el que se cumple el centenario del nacimiento de Miguel Hernández, se celebra el «año hernandiano», ¿Cómo surgió esta idea? -Fue una iniciativa pública más que política. La «Asociación de amigos de Miguel Hernández» y la «Fundación pública Miguel Hernández» registraron la iniciativa en el año 2.007 y la presentaron en todos las instituciones, tanto autonómicas como regionales. Ni que decir tiene que todos los grupos políticos se pusieron rápidamente de acuerdo y desde entonces no hemos parado de trabajar en la idea. -¿En qué consiste?, ¿qué tiene de especial este año para la gente de Orihuela? -Queríamos conmemorar el primer centenario del poeta con todas las actividades en torno a su obra y utilizar nuestra ciudad como el mejor escenario posible. Al final serán más de 500 actos los que se lleven a cabo y, por supuesto, los oriolanos tendrán un protagonismo importante. -A usted han llegado a llamarla «la alcaldesa del agua» por su lucha por la defensa y el desarrollo del trasvase Tajo-Segura. Este año supongo que estará más tranquila después de lo que ha llovido. -Este ha sido un año excepcional y eso nos produce tranquilidad y seguridad, así que dudo que en verano tengamos que solicitar riegos de socorro. Pero está claro que el embalse Tajo-Segura no se puede tocar porque es lo que nos permite poder desarrollarnos con normalidad, es lo que le nos ha dado vida. -La mayoría de españoles no relacionan a Orihuela con la playa, ¿por qué? -Quizá porque tenemos un término municipal muy grande y la costa no se encuentra en la misma ciudad. Nosotros tenemos 16 kilómetros de playa, siete banderas azules, una calidad de agua fabulosa… es un paraíso con acantilados de roca rojiza y arenas blancas. -Dígame un plato típico de su tierra que nadie debe perderse. -A mí me encanta la ensalada de invierno que lleva escarola, alcachofas y atún o bacalao. Y, por supuesto, cualquier pescado porque aquí se pueden encontrar todos, aunque a mí el que más me gusta es el gallopedro. -¿Sabía que los japoneses se comen a los delfines? -Pues que les aproveche. Yo no lo haría, más por un tema cultural que por otra cosa, porque según he leído su grasa es muy saludable. -Ustedes se encuentran en una de las zonas sísmicas más importante de España. ¿No le da miedo? -No, porque los movimientos que se producen por aquí son prácticamente imperceptibles. Yo recuerdo el de hace cuatro años que tuvo su epicentro en Algorza, al lado de Orihuela, pero por suerte no es comparable a lo que estamos viendo estos días. -¿Por qué cree que los animales son capaces de intuir un terremoto y el ser humano aún no ha sido capaz de preverlos? -Porque los animales están más apegados a la naturaleza que nosotros, tienen más recuerdos para ese tipo de fenómenos porque es lo que les puede salvar la vida.
Es de día en los Llanos Orientales de Colombia. De repente, del cauce del río Orinoco empiezan a emerger pequeñas ondulaciones. Algo acostumbrado a reptar está entre sus aguas. De los laterales de su cabeza sale la vibración que mueve el agua. Cerca, una de las hembras en celo que quiere agasajar. El ritual de cortejo del ejemplar macho de cocodrilo del Orinoco (Crocodylus intermedius) hacia la hembra ha comenzado, es la época. Para ello no duda en generar sonidos graves, algunos de ellos inaudibles para el ser humano. Logra al fin atraer su atención, entonces estos «gigantes» (3,5 metros ella, 5 metros él) comienzan a revolcarse. Es el inicio de la cópula entre dos ejemplares que pertenecen a una especie catalogada En Peligro Crítico de extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). En cuatro o cinco días la hembra pondrá la puesta, nada menos que 30 huevos de media, con suerte hasta 45, y con un éxito de eclosión de un 80 por ciento. Las parejas primerizas no tanto, tendrán que practicar más para lograr al año siguiente este porcentaje de éxito. Mejor sin nervios, tienen algo de tiempo. Un caimán llanero (como también se los conoce) en estado salvaje entra en su madurez sexual a los 13 años en estado silvestre (a los siete si está en cautividad) y vivirá al menos hasta los 50 o 60 años. Pero que no se despisten los primerizos, la especie los necesita. Así lo relata a «A tu salud verde» Antonio Castro, el coordinador del Programa de Conservación y manejo del cocodrilo del Orinoco en los Llanos Orientales de Colombia, que acaba de comenzar allí la Asociación Chelonia, con el apoyo de la Fundación Biodiversidad, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino. Proyecto El objetivo del proyecto dotado de 33.560,80 euros: lograr recuperar el cocodrilo más amenazado del planeta, del que estiman que quedan apenas 105 ejemplares en libertad repartidos en cuatro núcleos de los Llanos del Orinoco (en Venezuela y Colombia). Un censo, por cierto, que data nada menos que de la década de los 90. Para ello, lo primero que harán será estudiar su área de ocupación. Algo esencial. Porque si desde los años 20 hasta la década de los 60 su población se vio seriamente mermada en los Llanos del Orinoco (tanto en Venezuela como en Colombia) debido al interés comercial que había por su piel, ahora esta especie endémica tiene que lidiar con la destrucción y/o transformación de su hábitat. En esta parte de Colombia, donde la mayoría de las tierras son privadas, el terreno se destina principalmente para uso ganadero, pero cada vez es más común ver allí extensiones de palma africana. Para ello realizarán censos diurnos y nocturnos, «los primeros nos servirán para saber el recorrido que haremos por la noche», explica Castro. La oscuridad les ayudará a estimar las poblaciones a bordo de una embarcación dotada de focos. «Estos ejemplares de brillantes ojos verdosos –prosigue Castro– se quedan encandilados cuando son enfocados por una luz, tal y como les sucede a los chotacabras, lo que permite un acercamiento». Las encuestas a la población les permitirán también un mayor conocimiento de la especie y de los lugares que ocupan, ya que no sería la primera vez que un vecino se queja de que un cocodrilo ha devorado un ejemplar de su ganado. Lo siguiente será la sensibilización de la población local, algo difícil pero no imposible, tal y como se está consiguiendo aquí con el oso cantábrico y con el lobo ibérico. El proyecto también quiere fortalecer el programa de cría en cautividad de la especie, que hoy cuenta con aproximadamente 80 cocodrilos adultos. Para ello es esencial uno de los pasos previos: conocer la ubicación actual de los ejemplares silvestres con el objetivo de poder comenzar con la liberación de ejemplares al medio natural en aquellas zonas que sean más idóneas para tal fin. Todo sea por «lograr que esta especie escale puestos en la lista de la UICN», afirma la directora de la Fundación Biodiversidad, Ana Leiva. «Hay que apoyar proyectos –continúa– que protejan las especies y más este año que es el Año Internacional de la Diversidad Biológica».
A veces las pymes tienen tienen una capacidad de superación tal que les permite codearse de tú a tú con las grandes multinacionales. Incluso a la hora de recibir premios. Es el caso del accésit obtenido por A&B Laboratorios de Biotecnología por su limpiador DD456. El reconocimiento es de primer nivel, los Premios Europeos de Medio Ambiente a la Empresa, convocados por la Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea. El jurado ha distinguido a la compañía en la categoría de Producto para el Desarrollo Sostenible En el desarrollo y producción del desinfectante, la empresa ha utilizado el concepto del ecodiseño. Con él se diferencian de las demás y demuestran «que la capacidad de innovación, la creatividad y la excelencia están al alcance también de empresas pequeñas», dice Jon Kepa Izaguirre, director de I+D+i de la compañía. «Hemos incorporado el medio ambiente como eje en torno al cual tomamos todas las decisiones sobre el producto, desde los componentes, al envase, pasando por la producción y el uso. Es el Análisis de Ciclo de Vida», afirma. «El resultado –prosigue– es un limpiador y desinfectante seguro, eficaz y sin ningún peligro para el usuario. Algo muy importante en una gama de productos en cuya fabricación se suelen usar materias primas bastante agresivas». Triple homologación El DD456 salió al mercado en julio, «tras dos años de desarrollo. Su fórmula incluye detergentes, tensoactivos y materias primas que tienen esa capacidad desinfectante. Pero aplicando el ecodiseño, hemos logrado una formulación que, por una parte, limita el uso de estos componentes y, por otra, permite una sinergia entre ellos que da como resultado final un producto mucho más concentrado, eficaz y activo usando menos productos químicos», dice. Y con otra característica: «es seguro. Por eso no hay ninguna indicación de peligrosidad en el etiquetado. Así se combina el respeto al medio ambiente en su producción, su uso y como residuo, y la salud del usuario», asegura. Por eso tiene «la triple homologación del Ministerio de Sanidad para uso industrial, ambiental y público, lo que nos permite abrir mercados, por ejemplo, entre los consumidores ambientalmente sensibilizados», añade. Opción que están barajando hacer de forma on-line o comercializándolo en alguna gran superficie. La empresa desarrolla la mayor parte de su trabajo en el campo de la biotecnología ambiental, y lleva cuatro años trabajando con esta metodología (de hecho en la anterior edición de estos premios ganaron otro accésit), que tuvieron que crear «porque en España no había suficiente bagaje en ecodiseño y fuimos pioneros del sector químico en utilizarlo», recuerda Izaguirre. Pero también les ha servido para comprobar «que, en tiempos de crisis, no estamos decreciendo, sino creando puestos de trabajo y ahorrando dinero, porque necesitamos menos materia prima que el mismo producto tradicional similar. Así que para una empresa pequeña el medio ambiente no es un gasto, sino que nos ayuda a crear nuevos mercados», concluye.
La idea de dar electricidad gratis a cambio de basura en el estado brasileño de Ceará ha hecho merecedora a Endesa de uno de los Premios Europeos de Medio Ambiente 2009-2010, entregados esta semana por los Príncipes de Asturias. El proyecto Ecoelce –desarrollado por la distribuidora Coelce, filial de Endesa en Brasil– ha sido galardonado en la categoría de Cooperación Internacional para el Desarrollo Sostenible que concede la Fundación Entorno. José Bogas, director general de Endesa para el negocio de España y Portugal, fue el encargado de recoger el premio el pasado miércoles en la sede madrileña del CSIC. El éxito de la iniciativa reside en la impecable unión de los tres aspectos que componen el repetido concepto de desarrollo sostenible, pues aúna el aspecto económico, el social y el medioambiental en una de las zonas más degradadas de Brasil. ¿Cómo? El procedimiento es muy sencillo. Ecoelce ofrece descuentos en el recibo eléctrico de los clientes que entreguen materiales de desecho en los más de 60 puntos de recogida que ya existen en el estado de Ceará. En cada uno de ellos, una máquina de registro es la encargada de pesar y cuantificar los residuos entregados por el usuario, en función del precio de mercado de los mismos, lo que se traduce en créditos en la factura de la luz. Desde plásticos hasta vidrio, pasando por papel o aceite de cocina usado, cualquier desperdicio se convierte en primas a la hora de pagar la electricidad. Posteriormente, los residuos son separados y recogidos por la industria del reciclaje. Más de 218.000 clientes Lejos de quedar en el saco de las buenas intenciones, las cifras del proyecto reflejan que la iniciativa está dando sus frutos. «El programa se puso en marcha hace tres años y ahora cuenta con más de 218.000 clientes beneficiados. Ha permitido la recogida de 7.200 toneladas de residuos, lo que se traduce en una ayuda económica de más de 220.000 euros a los usuarios finales», explica Eugenio Cabanes, director de Relaciones Institucionales y Responsabilidad Social Corporativa de Endesa en Brasil, quien recuerda que en el país suramericano no existe el reciclaje selectivo institucionalizado, «lo que provoca que muchos materiales sean desaprovechados y, lo que es peor, desechados en cualquier lugar, como ríos, favoreciendo la aparición de enfermedades». Con esta iniciativa, los participantes aprenden a reciclar su basura y son más conscientes de su actuación sobre el medio ambiente. Los datos son contundentes. «Por ejemplo, las toneladas de papel recicladas en este tiempo han evitado la tala de 79.000 árboles y el ahorro de 220 millones de litros de agua», afirma el director de Relaciones Institucionales de la compañía. Los buenos resultados hacen que la eléctrica española se haya planteado nuevos retos. En concreto, la iniciativa ya se ha extendido a la segunda distribuidora de Endesa en Brasil, Ampla, con sede en Río de Janeiro. «Además, Ecoelce se ha convertido en un proyecto piloto con el objetivo de implantarse progresivamente en el resto de filiales de la compañía en Latinoamérica, lo que multiplicará sus beneficios en las regiones más desfavorecidas», puntualiza Cabanes.
La vez que he estado más cerca de un terremoto fue en el año 2007, cuando hubo un ligero temblor por la Alcarria Baja. Los de Escopete (Guadalajara), donde se situó el epicentro, se sobresaltaron mucho, pero la verdad es que la cosa pasó de poco y algunas tejas desprendidas. Fue un susto del que hablar al día siguiente y preguntar si se había sentido en los pueblos cercanos. Que algo se sintió. Yo, en el monte, no sentí, la verdad, nada de nada. Y mi perro tampoco. El «Lord» estaba ya para entonces bastante sordo y muy viejo y durmió como yo, como un tronco. Que de eso también se habló cantidad. De cómo los perros habían como barruntado algo y sus reacciones temblorosas y ladradoras cuando sucedió la cosa. Vamos, que a los españoles–si se quita a las gentes de la zona de Granada y vecinos que están habituados a ciertos temblores–, la cuestión la vemos como algo lejana, como una desgracia que pasa siempre en otros lados. Alguna razón para esta confianza existe. No estamos en una zona proclive. Pero nada más. La seguridad en absoluto es plena, y si no que se lo pregunten a los lisboetas, no tan lejanos, que sufrieron uno pavoroso. Lo que pasa en las entrañas de la Tierra es algo a lo que la ciencia apenas sí roza. Sabe algunas cosas, tiene marcadas algunas fallas peligrosas, pero de ahí apenas pasa. Prevenirlos es misión, a día de hoy, imposible. Y eso es lo que nos provoca un punto añadido de miedo. Ahora, con la inmensa tragedia de Haití y la más reducida en víctimas de Chile, otra reacción se abre paso en nuestro ánimo. La de la solidaridad. Puede, y crucemos los dedos, que a nosotros nunca nos toque. Pero hoy queda ayudar a los pobres a quienes sí les ha tocado.
Tan devastadora puede ser la Naturaleza, que con apenas dos golpes de tierra ha acabado con más de 200.000 vidas. Los seismos que recientemente asolaron Haití y Chile hace que se replantee la necesidad de revisar los principios de construcción sismorresistente de ciertos países. Sin embargo, no siempre depende de la redacción de la norma, sino más bien de la falta de recursos, una nefasta gestión y, en ocasiones, de la potencia monumental del seísmo. A diferencia de Haití, Chile sí estaba preparada para enfrentarse a una situación así, debido a los frecuentes movimientos de este tipo, de ahí que el número de muertos fuera mucho menor. Ricardo Aroca Hernández-Ros, director el Departamento de Estructuras en Edificación de la Escuela de Arquitectura de Madrid, explica que «las víctimas por la caída de edificios, son atribuibles casi siempre a edificaciones de escasa importancia y altura, construidas con materiales frágiles y pesados (muros de mampostería, fábricas de ladrillo y bloque, forjados de viguetas), sin observar medidas sencillas, de bajo coste, (como el incluir en los muros una retícula de nervios de hormigón armado) que son práctica habitual en países como México, en los que hay una percepción social del riesgo sísmico». Hace unas semanas, el Servicio Geológico Británico, explicaba que cada año se producen en el mundo 50 terremotos de la misma magnitud que el de Haití, que no causan este grado de destrucción y muerte porque ocurren en lugares próximos a placas tectónicas donde la construcción es más sólida, como Japón o California (EE UU). Además, en estos países las normas de construcción son muy estrictas. Sólo así se explica que en Japón, con frecuentes seismos por encima de la magnitud 6 grados en la escala de Richter, apenas se produzcan víctimas. En respuesta al por qué los japoneses viven en una vibración casi constante y pese a ello no se vienen abajo, hay dos versiones. La primera atiende a la leyenda, que cuenta que las islas que conforman el país se sitúan sobre un gran pez o namazu, que vive enroscado bajo el mar. El llamado dios Kashima mantiene una gran piedra sobre el pez para impedir que se mueva, pero cuando se distrae, el pez se mueve y entonces tiembla la tierra. La versión científica sostiene que se debe a que Japón se encuentra en la confluencia de cuatro placas tectónicas: Euroasíatica, Filipina, Pacífica y Norteamericana, y existe una gran actividad de movimiento entre ellas (fricción). La energía se acumula y se libera con repentinos movimientos tectónicos. Imperturbables Los japoneses aprenden de todo. De los arquitectos ingleses, a trabajar con el acero, y «a partir de la segunda guerra mundial pasaron a construir con grandes estructuras de hormigón conocidas como arquitectura brutalista», explica Jesús Donarie, profesor asociado de proyectos de la Escuela de Arquitectura de Madrid-UPM. Pero la clave de estos gigantes está «en el movimiento. La cimentación, esto es, la parte que “ata” el edificio al terreno, no es rígida, y permite que éste se mueva. Actúan como una especie de mecedora», detalla Carmen Martínez Mayo, arquitecto especialista en estructuras. La experta añade que «existen las llamadas juntas de dilatación, que son las grietas que podemos ver por la calle y que nos parecen accidentales, pero en realidad son espacios que permiten que el material dilate, y en caso de temblor, dan un margen de movimiento al edificio». Así, éste podrá sufrir en las partes no estructurales (paredes, ventanas, falsos techos...), pero las estructuras principales están diseñadas para resistir el movimiento sísmico «por medio de articulaciones en el caso de estructura metálica, y la propia masa y dimensión en el caso de estructuras de hormigón», especifica Donaire. Y es que, «la normativa sísmica no pretende que no existan daños, sino que no se venga abajo el edificio y que no haya víctimas que queden atrapadas. De hecho, tras un seísmo, bien puede que el edificio que ha resistido deba ser demolido igualmente», cuenta Miguel Martín Heredia, especialista en tecnología y estructuras miembro del Colegio de Arquitectos de Granada (zona española más afectada por este tipo de eventos). En el caso de Chile, desde el Colegio de Arquitectos del país cuentan a este semanario que «si bien las construcciones nuevas que cumplían con la norma antisísmica tuvieron un muy buen comportamiento tras el terremoto, un porcentaje de edificaciones modernas sufrieron graves daños. En relación a estas materias es significativo dar una prioridad a los estudios de mecánica de suelos, que muchas veces se obvian o se supone conocido el comportamiento del subsuelo». Por su parte, Gloria Flores Zamora, arquitecto especialista en diseño y cálculo de Edificios de Chile explica que «las buenas prácticas constructivas son fundamentales, ya que permiten que el análisis teórico sea efectivo en la práctica, especialmente hay que tener cuidado en la construcción en las zonas críticas de los elementos (uniones) que es donde se producen la mayor cantidad de fallas durante un sismo». Pagodas Conocidos son también otros muchos materiales menos modernos, pero, al parecer, eficaces. De hecho, la sismorresistencia también puede ceñirse a formas más elementales y antiguas. Existen construcciones interesantes en tierra nipona como las pagodas, que no se desploman con el impacto de los terremotos. Estas construcciones (de tres a cinco pisos) se elevan sobre maderas insertadas (sin clavo alguno), un material flexible que absorbe la tensión sísmica e impide que la fuerza ejercida ascienda hacia la torre. Otro elemento imprescindible es el pilar central que las atraviesa desde la base hasta la salida del techo, llamada «shinbashira». Durante el terremoto oscila como un péndulo, permitiendo aminorar la fuerza del temblor. En lo que se refiere a las diferencias entre España y Japón, una es obvia: aquí apenas hay terremotos y suelen ser de baja intensidad. Pero si entramos en materia, las disparidades no son tanto de diseño, «más bien se centran en las dimensiones de las estructuras. Además, las constructoras están más avanzadas tecnológicamente y cuentan con equipos de investigación altamente cualificados», concluye Donaire. No obstante, Martín Heredia aclara que «con la normativa española de edificación estructural estamos bien preparados». Las condiciones del terreno sobre el que se cimienta el edificio también influyen porque, tal y como aclara Martín Heredia «unos transmiten la onda con más energía y otros la amortiguan. Los terrenos con poca resistencia, los que son algo más pantanosos, con posibilidad de desplazamiento, aquellos donde el nivel friático (cantidad de agua) sea alto, o bien los que se sitúan en zonas próximas a un río son más peligrosos. Por eso es imprescindible realizar un previo estudio geotécnico». Por tanto, para que una vivienda no sucumba a los nefastos efectos de un seísmo, en primer lugar, si se puede, hay que elegir el emplazamiento adecuado. Flores incide en que «la mejor forma de velar por la vida de las personas es considerar en los diseños, los materiales utilizados y la construcción, las particularidades de cada lugar donde se construya, no sólo las telúricas, sino también, las climáticas, culturales, etc.». En cuanto al edificio, éste debe ser capaz de resistir fuerzas horizontales considerablemente mayores que las que produce el viento. Además, «no es conveniente que sea muy rígido, pero debe ser capaz de disipar energía (el detalle de unión de vigas y soportes es muy importante)», matiza Aroca.
Además, según explica Amreet R.Tuladhar, miembro del Building Research Institute (BREINS), de Kathmandu, Nepal, «no se debe cambiar de forma drástica la configuración de los pisos en los edificios de muchas plantas. Por ejemplo, la pared de partición de la planta baja deberíacontinuar hasta el último piso sin discontinuidad en medio y viceversa. También deben evitarse las irregularidades verticales». Tuladhar añade que «en lo que se refiere a la altura, no existe restricción alguna. Se ha demostrado que si es analizado y diseñado por un experto en estructuras, incluso un edficio de 50 pisos podría “sobrevivir” a un terremoto». No obstante, hay otras cuestiones que contribuyen a un buen comportamiento, por ejemplo, «los edificios muy esbeltos o muy poco esbeltos, entran más difícilmente en resonancia con las ondas sísmicas que los de esbeltez media, y en consecuencia se comportan mejor», concluye Aroca.
Los terremotos no se repiten con la precisión de un eclipse, aunque obedecen a las leyes de la física. Sin embargo, mientras hoy se ha mejorado notablemente la predicción de los huracanes, los ciclones y los tifones, la realidad con los movimientos sísmicos es bien diferente. ¿Cómo puede ser que los radioastrónomos Arno Penzias y Robert Wilson descubrieran restos de la radiación cósmica dejada por la Gran Explosión (aunque pensaran que era mero ruido) y el hombre siga sin saber cuándo la tierra volverá a rugir? Lamentablemente así es. Pero, ¿pueden los animales presentir lo impredecible? Quizás presentir no, pero percibir el temblor unos segundos antes que el ser humano sí. Al menos en el caso de los canes. Así lo atestigua Antonio Nogales, responsable de la Unidad Canina de Bomberos Unidos Sin Fronteras. Nogales recuerda cómo los perros que llevan al lugar de la tragedia «perciben antes que va a suceder una réplica que el hombre. Lo que no quiere decir que se trate de algo extrasensorial, sino que la réplica ya se ha producido, aunque el ser humano no la detecte hasta instantes después. Porque los perros perciben las réplicas fuertes 10 o 15 segundos antes que el hombre, ya que tienen una capacidad sensitiva mayor a los sonidos y a las vibraciones». «Entonces –prosigue– se ponen en alerta y sólo en algún caso concreto ladran. Después de la réplica reaccionan más inquietos, aunque en el caso de nuestros perros, gracias a la experiencia, apenas levantan la cabeza». Destino Chile El miércoles llegaron a Chile cuatro rescatadores de Bomberos Unidos Sin Fronteras con Drago, León y Sena, un perro de agua, un pastor alemán y un labrador. Partieron de España el martes, después de que el Gobierno chileno aceptara decir que necesitaban ayuda, tras unos primeros instantes afirmando lo contrario. Durante estos días los animales habrán realizado en torno a 15 o 20 búsquedas al día. Cada una de ellas de dos o tres minutos de duración. El objetivo: conseguir rescatar vidas, cuantas más mejor. Para León no es su primera vez. Estuvo en el terremoto de Haití con un labrador (Fredo) y con un perro mestizo. Este último, Larry, apenas contaba con 1,8 meses cuando lo llevaron a Haití. Y por la falta de costumbre a los temblores de tierras, se puso más inquieto que el resto. Lo que no le impidió trabajar con soltura, pero sí dormirse con facilidad. Similar opinión tiene Enrique Bruch, director general de la Unidad de Rescate con Perros de Cruz Roja. «Mucho antes de que se produzca un terremoto el perro lo detecta. En el caso de un tsunami, por ejemplo, el can percibe la ola antes de que el hombre lo vea. Los animales se alejan de la zona, salvo cuando están trabajando. Los perros se ponen más nerviosos, pero no ladran más que de costumbre, salvo si se les enseña a ladrar para ese fin. Ellos, sean de la raza que sean, al percibir una repetición de un terremoto se pueden mover un poco, levantar la cabeza, pero no se van si están adiestrados», precisa. Ésta es la opinión de los que trabajan en el campo con ellos, en primera línea. Opinión que comparten expertos como Juan José Badiola, presidente del Colegio Oficial de Veterinarios, y Miguel Ibáñez, director de la Clínica del Comportamiento Animal de la Facultad de Veterinaria, de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). «Es una percepción mecánica. Los animales al percibir vibraciones con frecuencias distintas, mantenidas en el tiempo o de diferente intensidad, salen corriendo en dirección contraria, de menor sensibilidad», explica Ibáñez. Experimentos en China Sin embargo, si uno quiere escarbar un poco a nivel científico, la bibliografía de estudios no es muy elevada, a pesar de los intentos de China. Allí «se ha experimentado con palomas para tratar de entender sus comportamientos frente a catástrofes como los terremotos. Estas aves tienen en las patas unos órganos sensoriales para captar las vibraciones (los corpúsculos de Herbst). Mientras que las que no fueron operadas presentaron un comportamiento de estampida previo, típico de ellas, previo a un terremoto, las palomas a las que se les había bloqueado el nervio transmisor al sistema nervioso central se mantuvieron quietas en esa misma circunstancia», explica Ángeles Vázquez, directora del Departamento de Zoología y Antropología Física de la Facultad de Biología de la UCM. «Ahora bien –matiza–, habría que ver si esto mismo les sucede cuando están en obras en la zona o si se repite el mismo comportamiento cada vez que hay un terremoto». Por cierto que en el caso de las aves se suele decir que detectan cualquier cambio electromagnético, de modo que si el magnetismo se altera levantan el vuelo. Sin embargo, expertos del nivel de Eduardo de Juana, de Zoología de la UCM y presidente de la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife), aseguran desconocer esto. De hecho, los propios propulsores de estos estudios, los chinos, decidieron dejar estas investigaciones, ya que tras diferentes experimentos comprobaron que «en ocasiones funcionaban y en ocasiones no», explica María José Jurado, investigadora del Instituto de Ciencias de la Tierra Jaume Almera, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). En cuanto a aquella teoría sobre que los animales actúan de manera extraña durante horas, días e incluso semanas antes de que se produzca un terreno «hay informes que así lo aseguran. Algunos científicos han estudiado esto, pero nadie ha encontrado aún una correlación significativa. Un problema es que los informes siempre llegan por el recuerdo, después del terremoto recuerdan que el animal estaba haciendo algo extraño antes del terremoto. Esto podría ser un efecto psicológico –tal vez los animales hacen cosas extrañas todo el tiempo pero sólo nos acordamos de ello después de un terremoto–, o bien podría ser posible que los animales pueden sentir que algo cambia en la Tierra, como las señales electromagnéticas. Pero si eso es cierto, nadie ha podido siquiera acercarse a probarlo», asegura Harold Tobin, del Departamento de Geociencia de la Universidad de Wisconsin (Estados Unidos). «Básicamente –añade–, hay un montón de anécdotas, pero no hay evidencia científica real, a pesar de que los científicos lo hayan estudiado. Así que no queda claro si hay alguna verdad en esta idea». Similar opinión tiene Luis Sáenz de San Pedro, de Geólogos del Mundo. «Se han relatado casos concretos sobre el terreno, pero no sucede siempre, por lo que no está probado científicamente». Para el investigador científico del Instituto de Geofísicas de la Universidad de Texas (Estados Unidos), Sean Gulick, se trata sólo de algo anecdótico. «Sólo parecen ser historias anecdóticas y no ciencia pura. ¿Quién sabe lo que se puede descubrir en el futuro, pero en la actualidad esto no es otra cosa que un “viejo cuento de esposas”». «Lo que puede ayudar a predecir grandes terremotos –prosigue– es que se produzcan temblores más pequeños antes que uno grande, ya que la posibilidad de que tenga lugar un terremoto después de varios temblores pequeños se incrementa, por eso se están monitorizando. El problema es que no estamos seguros ni de cuántos temblores se tienen que producir antes ni de dónde se tienen que generar antes del gran temblor». En definitiva, aún estamos muy lejos de saber con antelación si se va a producir un movimiento sísmico. De hecho, incluso aunque el hombre «que se fía más de una máquina que de lo que él pueda percibir, se percatara de ello gracias a los animales no habría tiempo suficiente para reaccionar», concluye Ibáñez.
En alerta, no ladran más: Los ciudadanos de Haicheng (China) detectaron, en 1973, cómo los perros empezaron a comportarse de forma errática antes del terremoto de intensidad 7,3. Muchos murieron, pero se calcula que se salvó la vida de 150.000 personas. A pesar de la creencia, los canes no ladran más de lo normal.
Los elefantes se alejan El tsunami del año 2004 es un ejemplo del comportamiento de los elefantes. Allí, los elefantes porteadores de turistas les salvaron la vida al dirigirse hacia el interior. En algunas zonas afectadas no se encontraron cadáveres de animales (ni elefantes, ni felinos ni monos) porque habían huido. Aunque éste es sólo un caso.
Las serpientes abandonan la madriguera Las serpientes, las ratas, los topos y las comadrejas abandonan sus guaridas, como lo hacen las abejas y las hormigas. Se piensa que el abandono de la madriguera de las serpientes que están en hibernación podría deberse a un aumento de la temperatura del suelo y de gases sulfurosos previos a algunos fenómenos sísmicos. No siempre sucede.
¿Los peces de agua dulce flotan? El aumento de CO2 y de gases sulfurosos podría ser el culpable de que en ocasiones se haya registrado la flotación de los peces de agua dulce. Por cierto, el pez de la foto es un dojo, originario del este asiático, hoy convertido en un invasor.
Las palomas salen en estampida En China se ha experimentado con palomas. Les han quitado unos órganos sensoriales que tienen en las patas. Las que los conservan salen en estampida al captar las vibraciones de los terremotos, las operadas se quedan quietas. Pero con otros ruidos también.
Tiburones y cambios electromagnéticos Los tiburones podrían detectar cambios electromagnéticos tal y como hacen muchos animales que los utilizan en sus sistemas de navegación para desplazamientos tales como las migraciones (como las de las aves). No hay consenso.
Anunciaron el nacimiento de la distribuidora hace apenas tres semanas. El 30 de abril estrenarán en las salas su primera película y cinco semanas más tarde se arriesgarán con el lanzamiento de The Cove. -¿Cuándo llegará a las salas? -La estrenaremos a principios de junio. Estamos pensando en seis u ocho copias para España, porque se trata de género documental y normalmente son las grandes ciudades las que mejor aceptan este tipo de propuestas. -¿Cuáles son las expectativas? -Esperamos poder llegar a la misma cifra de espectadores a la que han llegado otros documentales de naturaleza como Nómadas del viento, que rozó los 100.000 espectadores –una cifra que no está mal para ser un documental-. Nos encantaría poder llegar a esa cifra con sólo siete copias porque este documental crea controversia y va más allá de su aspecto de espectacularidad, tiene interés ecológico y una narrativa que la acerca casi al cine de suspense. -¿Es una apuesta arriesgada el género documental? -Es muy arriesgado, evidentemente. Pero una película que se preocupa por la tierra, por la vida, me parece un posicionamiento muy acorde con lo que queremos distribuir y producir; películas que estén un poquito «a contracorriente». The Cove, por nuestra propia conciencia, entendemos que se tiene que mostrar. Cuando la vimos, nos hizo llorar. No pareció que valía la pena tener una bandera como ésta; con mucho orgullo es una de las primeras películas que estrenaremos. -¿Sin una distribuidora pequeña, esta película habría llegado a las salas? -Creo que no. El resto de películas que tenemos en cartera habrían encontrado distribución. Sin embargo, The Cove no habría encontrado distribución en España. Al distribuidor muchas veces le asusta entrar en asuntos tan controvertidas. De un tiempo a esta parte documentales de naturaleza y de denuncia, y en este caso que se combinan las dos, apenas llegan a nuestro país. Aquí no hay todavía cultura de documental. Cuando nosotros accedimos a la película había sido rechazada por varias distribuidoras. -¿Ganará esta noche la estatuilla? -No es que lo creamos nosotros. En todos los foros de Internet es la favorita. -¿Sería bueno que ganara? -Es evidente que si lo hiciera, se vería más. Los delfines serían unos clarísimos beneficiados de un eventual Oscar. -¿Qué opinión os merece la película? -La vamos a distribuir con mucho entusiasmo porque nos gusta, nos conmueve y nos divierte. La película tiene momentos de cine de suspense, por no decir de terror, tiene momentos bonitos, emocionantes, épicos y tristes. Tiene todos los ingredientes de las grandes películas. -¿Esto es una recomendación para los espectadores? - Desde luego que nos gustaría que la gente vaya a verla por muchas razones pero también porque creemos que lo van a pasar muy bien, que van a disfrutar. -Muy bien o muy mal… -Van a disfrutar porque se van a dar cuenta de que siempre hay gente dispuesta a jugarse la vida por un ideal.
Es quien coordina el trabajo de los más de 350 miembros, de 25 países dentro y fuera de Europa, de la ECS. Entre sus tareas está promover la investigación y recopilar la dispersa e inmensa información sobre los cetáceos. -¿Por qué es tan difícil contabilizar las colonias de delfines? -Aparte de los costes es extremadamente complicado a nivel científico. Cada animal tiene un comportamiento diverso. Además, al usar un barco o un avión sólo se ven aquéllos que están en superficie. -¿Cuáles son las especies en serio peligro? -Son diversas las especies que se encuentra en aguas contaminadas. Los delfines de río están muy amenazados, el Baiji chino se teme que esté completamente extinto. Habitan en áreas tan concretas que es muy difícil protegerlos. También la ballena franca glacial tiene un población de 300 individuos y está en peligro por las colisiones con embarcaciones y por las redes de pesca. -¿Es la caza su principal amenaza? -La principal amenaza es el hombre: la contaminación química, acústica, la sobreexplotación de las reservas naturales. -¿Por qué no se prohibió en 1986 la caza de los pequeños cetáceos? -Las estimaciones sobre población no estaban actualizadas y no había problemas de abundancia a nivel mundial. El número de ballenas sí se había reducido drásticamente. La moratoria de la IWC prohibió la caza con fines comerciales, y aun así naciones como Japón, aseguran que capturan con fines científicos, para hacer estudios sobre lo que han comido, por ejemplo. -¿No haría falta una única regulación para los pequeños cetáceos? -Sería estupendo, pero lo veo extremadamente complicado. Ya es difícil mantener el acuerdo para los grandes animales. -¿Son necesarios estos documentales? -Claramente estas películas sirven en cuanto presentan aspectos que normalmente no se conocen y se intenta que no se publiciten demasiado. La caza tiene aspectos de extrema crueldad y hacerlos públicos tiene un gran impacto social. -Sería positivo para los delfines que The Cove ganara hoy el Oscar? -No creo que lo gane, aunque un documental de protesta es siempre úti. Nadie tiene interés en hacer ver lo que se ve en esta película. Está todo escondido porque es tan crudo de ver que es justo que se hagan cintas de este tipo. -¿Es posible acabar con la caza? - Para mí sería más que lícito terminar con la caza. El problema es que los países que la practican no son de la misma idea. Desde hace años se celebran reuniones y debates que no llevan a ninguna parte. -¿Son necesarios los espectáculos de delfines? -Yo diría que no son necesarios, al menos ya no. Han ayudado, sin duda, a descubrir interesantes aspectos científicos, pero ahora son anacrónicos. -¿Cambiará algo en Japón con el film? -Hay que ver si no lo censuran.
Las playas de Taiji esconden un terrible secreto. Esta localidad japonesa aparece ante los turistas disfrazada de santuario para delfines y ballenas durante el día. Por las noches, en calas que alejan las miradas indiscretas con señales de advertencia, cientos de delfines son asesinados por los pescadores de la zona. El método utilizado es el «drive fishing»; los animales se acercan a las costas, despistados por los sonidos que provocan los marineros y que los desorientan y atemorizan por completo. Una vez acorralados en aguas bajas mueren a palos. Algunos de ellos corren mejor suerte, se salvan para ser vendidos, según denuncia el documental «The Cove», a las multinacionales del mercado del entretenimiento. Los datos económicos son para ponerse a temblar, si aún no se ha empezado; mientras que un ejemplar para el consumo de carne local se paga a unos 440 euros, los especímenes vivos que llenarán los «parques de atracciones», se pagan a unos 110.000 euros. Un comercio muy lucrativo que el Gobierno no puede justificar ante la comunidad internacional como pesca científica ni como parte de sus tradiciones milenarias. Son miles las asociaciones y expertos dedicados a la conservación de los delfines que exigen el fin de las matanzas indiscriminadas y secretas que se llevan a cabo en las costas niponas bajo la única mirada de las estrellas. O así ha sido hasta ahora. «The Cove», que ganó un Oscar como mejor documental, viene avalada por premios de reconocido prestigio como el Mejor documental del Festival Sundance de 2009. Para su realización se han unido Louie Pshoyos, fotógrafo del «National Geographic», Ric O’Barry ex entrenador de delfines y activista converso, que desde hace unos años rodaba de incógnito vídeos de denuncia sobre las masacres de Taiji, y un nutrido grupo de expertos en grabación de documentales marinos, que utilizando técnicas más propias del arte militar, han conseguido despistar a las autoridades locales y huir de los imprevistos ataques de los pescadores de la zona, para realizar esta investigación de denuncia bajo el paraguas de la Oceanic Preservation Society (sociedad sin ánimo de lucro fundada, entre otros, por el propio director en 2005 con fines divulgativos). En palabras del equipo, el resultado es «mezcla de reportaje periodístico, ecoaventura y grabación documental». A la luz de las escalofriantes imágenes del cruel exterminio, distintos modelos de carta de protesta dirigidas al primer ministro de Japón han proliferado en Internet. «Cómo puede ser que en un país moderno como Japón permitan estas barbaridades. Las imágenes de la sangrienta matanza de delfines sobrepasa la comprensión humana (...). La matanza despiadada de delfines los sitúa en la lista de los países mas “bárbaros” e insensatos en el planeta (...). Los delfines poseen una gran inteligencia que los han llevado a desarrollar formas de organización y de comunicación muy superiores a las nuestras. Además poseen una capacidad de amar, la que es utilizada para el tratamiento de varias enfermedades humanas como el autismo, depresion, distrofia muscular, entre otros», clama una de ellas. Cazas milenarias Las islas Feroe, 18 islitas aisladas del Atlántico Norte –región autónoma del Reino de Dinamarca–, son el escenario de la salvaje captura de calderones que se lleva a cabo cada año en mayo ante las críticas de todo el mundo y con el consentimiento de la legislación internacional que permite que perviva esta tradición popular. Cuando el momento llega, sus habitantes se lanzan al mar en barcas. La espera es tensa, hasta que la primera embarcación divisa a los animales. A partir de ese momento una lluvia de piedras y las maniobras de las naves las empujan hasta la bahía. El retorno al mar es imposible. Sólo se matan unos 2.500 ejemplares al año, según Doreta Bloch, bióloga del Departamento de Zoología de las Feroe. Estos grandes mamíferos marinos han vivido, gracias al hombre, una larga y violenta historia, que en muchas ocasiones a puesto en serio peligro su permanencia en la naturaleza. La caza de ballenas ha acompañado a las diferentes culturas hasta 1986; año en el que la Comisión Ballenera Internacional (IWC en sus siglas en inglés), tras cuarenta años de vida, prohibió la caza comercial de los grandes cetáceos. Países como Japón y Noruega consiguieron arrancar permisos especiales con la excusa de la investigación científica, aunque estas cazas se hayan llevado a cabo en ocasiones en santuarios protegidos. Quizá la simple observación no fuese suficiente. Islandia, ignorando la moratoria de la IWC, recuperó la caza comercial de ballenas en 2006. Según datos del IWC, sólo la población de ballenas azules en el hemisferio sur ha descendido desde 240.000 ejemplares a tan sólo 1.700 especímenes. A pesar de los tratados y las supuestas buenas intenciones, el exterminio ha aumentado desde 556 animales en 1993 hasta los 1.853 en 2006. Sin mencionar que los métodos para matar a las ballenas no han cambiado mucho con los años. Los arpones, que mitos de la literatura como el del capitán Acab han inmortalizado, se han modernizado con la aparición de explosivos que intentan esconder el sufrimiento del animal. Pero según IWC, el 60 por ciento de las ballenas no muere inmediatamente y tarda varias horas en fallecer. Pero, ¿quién vela por los pequeños cetáceos? Cuando la IWC estableció, hace 24 años, la moratoria para la caza de ballenas, no incluyó a las especies más pequeñas. Un mar de legislaciones Aunque hay tratados regionales que impiden su caza, cuando la tradición se mezcla con el vacío legal internacional el resultado es terrible. Se estima que unos 30.000 ejemplares mueren cada año por la caza. «Muchos miembros del IWC aceptarían que las leyes sobre caza se aplicasen a todos los cetáceos, pero muchos otros han argumentado lo contrario. La moratoria hace muchas excepciones, como la caza aborigen o la caza por motivos científicos, como asegura Japón», explica Pierce Graham, profesor de Biología de la Universidad de Aberdeen (Escocia). Hay varios convenios que protegen a estos mamíferos a nivel regional: Accobams, encargada de la conservación de cetáceos en el área mediterránea y el Mar Negro y Ascobans, que vela por las especies del Báltico, la zona noreste del Atlántico y el Mar del Norte. El CITES prohibe el comercio internacional de especies protegidas, el Convenio de Bonn o convenio de especies migratorias y el Convenio de Berna que establece especies prioritarias de interés dentro de la UE, el delfín mular (con unos 12.600 ejemplares en las aguas costeras de la Europa atlántica, en datos de Oceana) y la marsopa (unos 385.000 en estas aguas), y la obligatoriedad de los Estados de declarar zonas protegidas para estas especies.
Un mar de legislaciones a las que se intenta sumar un tratado en ciernes para la zona del África Atlántica, desde Marruecos hasta Sudáfrica y la inclusión de medidas especiales para la Macaronesia (Islas Canarias, Cabo Verde, Madeira y Azores). Los cetáceos, científicamente se dividen en aquellos que tienen barbas (las ballenas, que utilizan un sistema de filtrado para alimentarse) y aquellos que tiene dientes. Se clasifican también por tamaños, en grandes: ballenas y cachalotes pequeños, como los delfines comunes (que miden unos dos o tres metros de media),mulares, grises y los medios: como el calderón, la orca, la falsa orca y los zífidos. De estas 80 especies, a las que se incorporan nuevos descubrimientos, existen infinidad de datos, aunque no globales. La contabilización en aguas profundas y la variabilidad de localización de los tipos complica bastante los cómputos totales. Lo que no se pone en duda es que el más abundante es el delfín mular y el común, incluso en nuestras costas. «En nuestras aguas hay unos ocho o diez tipos, pero predominan el delfín común, lo mulares y las marsopas. En aguas más profundas se pueden encontrar delfines comunes y listados, sobre todo, o especies más grandes como el calderón o el delfín gris», explica Santiago Lens, investigador del Instituto Español de Oceanografía y representante español en las reuniones del IWC. Entre todas estas especies, 36 aparecen en la lista roja de especies amenazadas del IUCN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) dos de ellas con especial peligro: el Baiji, un delfín de río únicamente localizado en China, que está en riesgo crítico de extinción y la vaquita marina del Golfo de California, que tan sólo cuenta con 150 individuos. «Los datos de los que se dispone son estimaciones. No hay un conocimiento detallado. Es probable que sean datos muy a la baja», explica Silvia García, científica marina de Oceana (organización internacional que trabaja para proteger los océanos). Grandes amenazas A pesar de la espectacularidad y la atención mediática que despierta la caza, éste es probablemente el menor de los problemas de los cetáceos. Todos los expertos coinciden en que las mayores bajas las causan las redes de pesca, con unas estimaciones que alcanzan los 300.000 ejemplares, en datos de Greenpeace. Otro de las grandes dificultades que tienen estos animales es la brutal disminución de sus fuentes de alimento. La explotación masiva para consumo humano de las reservas de pescados –alimento común a nuestras dos especies– como la merluza, la bacaladilla, las anchoas, la caballa y los jureles, hace que los delfines encuentren serias dificultades a la hora de mantener su dieta. Según datos de la Agencia Europea de Ambiente, entre el 22 y el 53 por ciento se encuentran fuera de los límites de seguridad. Si olvidar los problemas derivados de la contaminación de las aguas, más problemáticas en ríos o aguas cercanas a las costas y la desorientación que provoca en los animales la sobrecarga de ruidos en los océanos, provocados por el tráfico marítimo. Carne contaminada En 1956, Japón fue protagonista de uno de los casos más sonados de contaminación por mercurio. En la ciudad de Minamata empezaron a aparecer casos clínicos de personas con alteraciones sensoriales, deterioro de la vista y del oído o debilidad. Cientos de ellas murieron a causa de los vertidos incontrolados de la industria en las costas. Después de cincuenta años, las consecuencias de la acumulación de metales pesados en el organismo están regulados y controlados por diferentes organismos internacionales, como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). El pescado acumula más restos de metales que cualquier otros. Factores como la contaminación ambiental y los vertidos industriales son los responsables de que la mayor concentración por mercurio se produzca a nivel acuático. Cuanto más se suba en la cadena alimentaria, los dosis medidas en los depredadores aumenta. En los grandes peces marinos la acumulación puede supera hasta 500 veces la concentración en agua. Carmen Cuadrado Vives, miembro de la Fundación Española de la Nutrición afirma «el tiburón, el pez espada, los atunes, entre otros, son los que acumulan más cantidad de mercurio, a través de la ingestión de otros peces». La OMS y la FAO, los dos organismos encargados de determinar los límites máximos de contaminantes permitidos conocida como Ingesta Diaria Aceptable, han establecido que la ingesta es tolerable en torno al 1,6 miligramos por kilogramo de peso corporal y aconsejan a las mujeres embarazadas y a los niños evitar su consumo, cuyo sensibilidad es cinco veces superior a la de los adultos. Una reciente investigación de la Universidad de Granada revela que los niños que toman pescado más de tres veces a la semana presentan peor rendimiento cognitivo, de memoria y verbal. Sin embargo, en Japón el consumo de la carne de delfín, como la de otros cetáceos de mayor tamaño sigue siendo una costumbre muy ligada a la tradición. Según denuncia el documental, hasta octubre de 2008 los ejemplares que no se salvaban de la criba de Taiji se servían de menú en los colegios de la zona.
¿Animales inteligentes o de feria? Los delfines son una especie inteligente, sociable y con un sofisticado sistema de comunicación que les permite enviarse mensajes a larga distancia. Muchos estudios avalan las competencias de estos animales y muchas las historias de encuentros afortunados de delfines y hombres en el mar. Un reciente estudio de dos investigadores de la Universidad Politécnica de Cataluña y la Universidad de Aberdeen (Escocia) demostró que la misma ley de brevedad que domina la relación entre seres humanos es aplicable a los códigos comportamentales de los delfines. Ambas especies eligen siempre la forma más breve para comunicarse. Estos cetáceos al igual que los seres humanos, los chimpancés y algunas especies de aves reconocen su imagen en el espejo. Razones que unidas a sus condiciones de vida en el medio: su capacidad para nadar hasta 150 km al día, bajar a varios metros de profundidad o establecer relaciones sociales son algunos de los motivos que organizaciones, como la Sociedad Mundial para la Protección Animal (WSPA), esgrimen en contra de la cautividad de los animales y los espectáculos con ciertos tipos de especies. Una guerra abierta entre los detractores y aquellos que ven en los parques y zoológicos una buena opción para la investigación, la conservación y la divulgación al gran público. La Organización Mundial de Zoos hace ya 20 años estableció estas tres estrategias como base de estas instituciones. «En cautividad se favorecen los comportamientos que los integran en el grupo. Se realizan juegos para que encuentren la comida, por ejemplo, para que evitar los comportamientos esteorotipados», explica Javier Almunia, director adjunto de la fundación Loroparque de Tenerife y especialista en cetáceos. Además normas regionales intentan proteger la la caza de delfines en libertad para su uso en delfinarios. Por ejemplo, la regulación del Consejo Europeo 97/338 para la protección de especies de flora y fauna que prohíbe la recogida de cetáceos en aguas europeas.
Son tres empresas punteras para el desarrollo sostenible. Y así lo ha reconocido la sección española de los Premios Europeos de Medio Ambiente, que ha premiado en su actual edición, entre otros, a Indra, Gamesa y Endesa. En un acto presidido por los Príncipes de Asturias, Don Felipe defendió la acuciante exigencia de adaptar los procesos productivos ante las amenazas medioambientales. Resaltó la importancia de los grupos empresariales comprometidos con el desarrollo sostenible, frente a la escasez de muchos recursos naturales y efectos contaminantes que deterioran la atmósfera y los ecosistemas del planeta. Los premios, organizados por la Fundación Entorno BCSD, se destinan a empresas que demuestran en su estrategia, gestión e imagen corporativa un firme compromiso con el medio ambiente. En el caso de Indra, Gamesa y Endesa, se cumplen los objetivos destacados por el Príncipe de Asturias: su papel clave para superar los retos de los procesos productivos como factor de riqueza y bienestar, con un crecimiento cada vez más sostenible, equitativo y una posición activa e innovadora dentro de la I+D, contra la contaminación, a nivel nacional y europeo. España es uno de los países, dentro de la UE, que más candidaturas recibe para estos galardones, lo que revela la importancia que sus empresas conceden a la defensa del medio ambiente. El premio de Gestión para el Desarrollo Sostenible recayó en Indra. En la categoría de producto, fue para Gamesa. Y en cuanto al galardón de Cooperación, se concedió a Ferrovial, con un accésit para Endesa. El jurado subrayó que el cambio climático está reforzando la responsabilidad e implicación de las empresas con el medio ambiente, como un renacimiento imprescindible en una nueva economía. Además de las tres mencionadas, otras compañías de bandera en nuestro país han sido distinguidas. Es el caso de OHL, Sanitas o Agbar; y también de otras más pequeñas como Alvarella Ecoturismo, por su proyecto de ecoturismo y educación ambiental como un esfuerzo para el Desarrollo Sostenible, y A&B Laboratorios de Biotecnología, por su proyecto sobre Ecoinnovación y Salud. Además, los premiados tienen la oportunidad de participar en la final europea, donde concurren los proyectos de empresas de los 27 estados miembro. Los ganadores a nivel europeo se darán a conocer el próximo 2 de junio en Bruselas.
Recuerdo que de pequeño una mis teleseries preferidas, como las de millones de niños en España y el mundo, era la de Flipper, un delfín inteligentísimo al que sólo le faltaba hablar, entrenado en ayudar a las personas y en realizar todo tipo de heroicidades. Creo que desde entonces son los delfines uno de los cetáceos más famosos y queridos en el mundo occidental. Los delfinarios están siempre a rebosar, y constituyen una de las exhibiciones marinas preferidas por el público. El entrenador de Flipper se llama Ric O’Barry y, tras aquella experiencia televisiva, entró en crisis al constatar lo mal que lo pasaban estos animales durante su cautividad. Particularmente cuando Flipper, que en realidad se llamaba Kathy, cayó enferma y se dejó morir. «En realidad se suicidó», asegura O’Barry, que añade: «Se que suena descabellado, pero eso es lo que observé. Dejó de respirar por voluntad propia. Murió de tristeza y de aburrimiento». Dicen los especialistas en delfines que la capacidad para el suicidio es una de las muchas peculiaridades de este bello animal caracterizado por tener una inteligencia que le ha llevado a desarrollar formas de organización y comunicación muy superiores a las de otros seres. Poseen, además, según los expertos, la capacidad de amar, que es utilizada para el tratamiento de enfermedades humanas como el autismo, la depresión y la distrofia muscular, entre otras. Cuenta O’Barry como su madre le explicaba de pequeño que algunos delfines habían salvado las vidas de los pilotos paracaidistas que caían al mar empujándolos hacia la orilla. «Nunca he escuchado de otro animal que salve la vida de un humano. Eso es altruismo», comentaba en un extenso y documentado trabajo publicado por Ocean Sentry. La cuestión es que cuando el entrenador de Flipper cayó en la cuenta del sufrimiento al que se sometía a estos mamíferos mientras estaban en cautividad, tomó la decisión de liberar a cuantos delfines pudo, la mayoría de las veces de forma encubierta. Algo que ha hecho en más de treinta ocasiones, y de lo que dice sentirse tremendamente satisfecho, pues tales animales sufren cuando son privados de libertad, padecen diferentes enfermedades, anomalías en el comportamiento e incluso muerte prematura. Fue en esa tarea de liberador de delfines cuando nuestro hombre se chocó con la tragedia que apuntamos hoy en la portada de A Tu Salud Verde y desarrollamos en páginas siguientes: la despiadada y bochornosa matanza de delfines que se perpetra cada año en la bahía de Taiji, en Japón, donde más de veinte mil de estos simpáticos animales son brutalmente masacrados con cuchillos y lanzas, su carne vendida como carne de ballena, y cientos de hembras capturadas y entregadas a los delfinarios a cambio de cantidades astronómicas. O’Barry tuvo la oportunidad de presenciar en vivo una de estas matanzas, y cuenta como golpeando el agua con palos de metal desde los flancos, los pescadores japoneses hacen confundir el sonar de los delfines y los conducen en manadas hasta una cala oculta. Una vez confinados, los atacan hasta ser reducidos a trozos de carne, quedando sus cabezadas despanzurradas por todas partes. El agua se torna roja «y oyes los gritos y el olor de la muerte. No he podido dormir bien desde entonces, porque una vez que lo ves, no puedes dejar de verlo nunca», concluye O’Barry. Tal fue el impacto que la matanza le produjo que desde entonces nuestro hombre, hoy con 70 años, se ha transformado en un activista contra la exterminación de los delfines. Dentro de esa tarea se ha convertido en el protagonista principal de la película «The Cove», que cuenta en forma de reportaje esta tragedia de los mares japoneses que poca gente conoce. Tan en secreto se realizaba, que las autoridades del país asiático pretendieron ocultarla dificultando el filme. Tarea en vano porque la película se hizo finalmente, y ahora se encuentra nominada a un oscar en la gala que se celebrará esta madrugada en Los Angeles. No es la única barbaridad que se perpetra con los delfines. En una isla de Dinamarca tienen por tradición sus habitantes reunirse cada año para presenciar el asesinato masivo de los delfines calderones, masacrados cruelmente por jóvenes a cambio de nada, sólo con el ánimo de demostrar que ya se han convertido en adultos. Tal es el grado de locura.
Montealto Energía ha concluido la instalación de las cubiertas fotovoltaicas del edificio del Colegio de Registradores de la Propiedad de España, en Madrid. La instalación de 50 kilovatios (kW) cuenta con 234 paneles solares fotovoltaicos, que generarán 70.470 kW hora al año, energía con la cual se podría abastecer a 40 hogares y evitarán que se emitan a la atmósfera 28 toneladas de dióxido de carbono (CO2). La inversión ha ascendido a 230.000 euros. El Colegio de Registradores, por su parte, ha colaborado de manera continua, tanto en el proceso de diseño, como durante su ejecución, haciendo prevalecer en todo momento los criterios de eficiencia y sostenibilidad. La instalación que ahora se ha concluido, está inscrita en el Registro de Preasignación de Retribución, asociada al cupo correspondiente a la cuarta convocatoria del Ministerio de Industria. El edificio, al ser de tipo administrativo y contar con una superficie mayor de 4.000 metros cuadrados (en concreto, más de 8.000 m2), precisa por ley de la instalación de placas solares fotovoltaicas. La Línea de Negocio de Energía es uno de las actividades estratégicas de Montealto y su apuesta por las Energías Renovables es un claro ejemplo del compromiso de Montealto con el desarrollo sostenible. Montealto Energía tiene como objetivo ofrecer un servicio integral a la creciente demanda de energía que precisa la sociedad actual, mediante el desarrollo de diferentes fuentes de energía renovables. A día de hoy, Montealto acumula 1.370 MW repartidos en 76 proyectos de energía (eólica, termosolar, fotovoltaica en suelo y cubierta) en España e Italia. En cuanto a la solar fotovoltaica, la compañía anunció el pasado mes de diciembre que invertirá 639,75 millones de euros en instalaciones fotovoltaicas en los próximos años, lo que supondrá una potencia instalada de 134,12 MW y la creación de 2.441 puestos de trabajo durante su construcción. Además, generarán una energía equivalente a 179.207.904 Kwh/año, suficientes para abastecer a más de 93.000 hogares, y que ahorrarán la emisión de 70.365 toneladas de C02 a la atmósfera. Ya en 2008 Montealto desarrolló 11 parques solares fotovoltaicos en suelo que suman un total de 60 MW (acogidos al RD 661) y ubicados en Andalucía y Extremadura. Ocho de los parques están situados en Córdoba, y los otros tres en Málaga, Jaén y Badajoz, respectivamente.
La Comisión Europea dio hoy luz verde al cultivo en territorio comunitario de una patata genéticamente modificada que producirá la firma alemana BASF y que estará destinada a la producción de almidón para la industria papelera, pero cuyos subproductos podrán emplearse para la fabricación de piensos para animales.
El cultivo de la patata 'Amflora'es la primera autorización que el Ejecutivo comunitario decide desde hace doce años, después del permiso que dio en 1998 a la compañía Monsanto para cultivar su maíz MON 810. Los Estados miembros que no quieran que este cultivo se permita en su territorio podrán adoptar "salvaguardas" como ya hicieron seis países (entre ellos Alemania y Francia, pero no España) con el maíz MON 810.
También aprobó este martes la comercialización de tres variedades de maíz transgénico Monsanto (MON863xMON810, MON863Xnk603 y MON863xMOPN810XNK603).
El nuevo comisario de Salud, John Dalli, admitió en rueda de prensa lo "delicado" del asunto de los organismos genéticamente modificados (OGM), pero defendió que las decisiones de Bruselas son el resultado de una evaluación "finísima" de los distintos expedientes. Además, recalcó que los dictámenes científicos de la Autoridada Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) son la "base" de las decisiones.
Preguntado por la polémica que los OGM suscitan en la Unión Europea y el rechazo de parte de la opinión pública, Dalli apostó por la "innovación responsable" y por avanzar en el uso de nuevas tecnologías, pero insistió en que Bruselas se apoyará en los datos científicos para asegurar que "no hay duda" sobre las garantías de seguridad para los ciudadanos europeos.
El comisario recalcó que la autorización de cultivo para la patata 'Amflora' está sujeta a "condiciones muy estrictas" para evitar su propagación a otros cultivos. Por eso, se impone la "separación física" del tubérculo transgénico de otras patatas destinadas al consumo humano en todo el proceso de recolección, almacenamiento, transporte, etc.
Además, deberá ser cogida del campo antes de que produzca semillas y su comercialización se hará directamente sujeta a un contrato con las empresas papeleras. "No son para la comercialización (de productos para consumo) humano", insistí el comisario Dalli, que negó presiones a su persona por parte del fabricante BASF para acelerar esta autorización.
Fuentes comunitarias consultadas admitieron que la autorización para el cultivo incluye una cláusula que autoriza la "presencia accidental" de un 0,9% de este transgénico en alimentos para las personas y animales.
NUEVAS ORIENTACIONES
La primera autorización para el cultivo de un transgénico en doce años en la Unión Europea coincidió con el anuncio de una nueva propuesta de la Comisión Europea para dar más "flexibilidad" a los Estados miembros que quieran oponerse al cultivo de OGM.
La idea de Bruselas, que prevé presentar su propuesta este verano, es "combinar" un sistema europeo de autorización que esté basado en dictámenes científico con "la libertad de los Estados miembros para decidir sobre el cultivo de transgénicos", explicó Dallí. Hasta ahora, el Ejecutivo comunitario había insistido a los países que mantienen restricciones (Austria, Hungría, Francia, Grecia, Alemania, Luxemburgo y Polonia) que las levantaran.
En esta línea, defendió la "estrategia" que sigue el Ejecutivo comunitario en los expedientes relacionados con transgénicos y para los que "cualquier decisión" se basa en datos científicos obtenidos tran una "evaluación completa y concreta" de cada caso. "Es hora de avanzar en este proceso y tomar decisiones", argumentó.
En referencia a las dudas en la opinión pública, Dalli aseguró que tomará decisiones que tengan en cuanta lo que digan los científicos "y no en función de cómo repercutirán en mis índices de popularidad".
Según datos comunitarios, en 2009 el MON 810 se cultiva en cinco Estados miembros: España, República Checa, Rumanía, Portugal y Eslovaquia. El 80% del espacio dedicado al cultivo de este transgénico en la UE está en España, lo que supone unas 100.000 hectáreas.
En España hay un total de 1,32 millones de hectáreas destinadas a la agricultura ecológica, la cifra más elevada de toda la Unión Europea, según datos publicados este lunes por Eurostat.
El 17% del total del terreno europeo dedicado a este tipo de agricultura se encuentra en España, donde el número de hectáreas destinadas a estos cultivos ha aumentado un 63,2% en el periodo entre 2005 y 2008. El segundo país europeo con un mayor terreno dedicado a agricultura ecológica es Italia, con un millón de hectáreas.
Según los datos de Eurostat, en 2008 el 3,2% del total del terreno agrícola en España está destinado a este tipo de producción, que pone el mayor enfásis en la protección del medio ambiente y en el bienestar de los animales.
De esta forma, España está por debajo de la media europea (4,1%) en cuanto a porcentaje de terreno agrícola destinado a cultivos ecológicos. No obstante, el incremento registrado en España desde 2005 triplica al de la Unión (20,6%).
Agentes medioambientales de la Junta de Castilla y León encontraron a nueve ejemplares de cigüeña blanca muertos en las colonias ubicadas en el Soto de Garray y Los Royales, según fuentes de la Delegación Territorial de la Junta.
Se desconoce por el momento el origen de las muertes y se ha activado el Protocolo de Actuación ante Casos de Envenenamiento de Castilla y León por si pudiese tratarse de una intoxicación por ingestión de productos tóxicos.
El hallazgo de las aves muertas se produjo tras el aviso recibido al mediodía de ayer en el Centro Provincial de Mando del Servicio Territorial de Medio Ambiente de la localización de un ejemplar de cigüeña blanca muerto en el paraje del Soto de Garray, lo que motivó que agentes medioambientales de la Junta de Castilla y León realizaran una amplia prospección del paraje, por lo que ayer y hoy se encontró un total de cinco ejemplares más de cig~eña blanca.
También se estudiaron también la colonia de cig~eña blanca de Los Royales, donde se encontraron tres ejemplares más muertos, y las instalaciones del vertedero de residuos urbanos de Golmayo, donde no se han localizado ejemplares muertos.
Finalmente, mañana está previsto realizar las necropsias de los ejemplares hallados por parte de los veterinarios del Centro de Recuperación de Animales Silvestres de la Junta de Castilla y León ubicado en Burgos.
Los hechos se pusieron en conocimiento del Seprona de la Guardia Civil de Soria
La Comisión Europea (CE) estudia desde hoy si es necesario tomar medidas a escala comunitaria para proteger los bosques, un ámbito que en la actualidad compete fundamentalmente a los estados miembros.
El Ejecutivo comunitario ha abierto una consulta pública que se extenderá hasta el próximo 31 de julio para conocer qué opinan al respecto los países de la Unión Europea (UE) y las instituciones comunitarias, así como de los ciudadanos y otros interesados.
El objetivo es precisar el futuro de la política forestal comunitaria y presentar con mayor claridad la información sobre los recursos forestales y su estado.
"Debemos estudiar qué valor puede añadir la actuación europea a los esfuerzos nacionales en pro de la conservación de los bosques y para mantener una información fidedigna, coherente y actualizada sobre ellos", señaló en rueda de prensa el comisario de Medio Ambiente, el esloveno Janez Potocnik.
La CE publicó hoy un documento para estructurar el debate, en el que recoge los principales retos a que se enfrentan los bosques de Europa y apunta posibles futuras políticas de protección.
El texto recuerda las numerosas funciones sociales, económicas y ambientales que desempeñan los bosques, desde la creación de empleo o la producción de materias primas para la industria y las energías renovables hasta la regulación de los aportes de agua dulce o la conservación de la biodiversidad.
Asimismo, hace hincapié en que al talar o quemar bosques se pierde su función como sumideros de dióxido de carbono -absorben CO2 atmosférico en el proceso de fotosíntesis, con lo que ayudan a reducir las emisiones-, por lo que resulta muy importante para luchar contra el cambio climático reforzar su protección.
"En su calidad de gigantescos almacenes de carbono, los bosques son cruciales para mantener el cambio climático por debajo de los dos grados centígrados", afirmó la comisaria de Acción por el Clima, Connie Hedegaard.
"Es esencial para la estrategia climática de la UE que los bosques europeos puedan seguir cumpliendo todas sus funciones", añadió.
El 42 por ciento del territorio de la UE (unas 176 millones de hectáreas) son bosques y otras superficies forestales. Este total equivale al 5 por ciento de la superficie forestal mundial.
Los incendios, que afectan sobre todo al sur de Europa, y la utilización inapropiada del suelo, en especial en países en desarrollo, suponen hasta un 15 por ciento de las emisiones mundiales y provocan una gran pérdida de biodiversidad, según Bruselas.
Los interesados pueden expresar su opinión en la página web http://ec.europa.eu/yourvoice/index_es.htm.
Como parte del debate, la Comisión tiene previsto celebrar un encuentro el próximo 3 de junio en Bruselas en el marco de la Semana Verde y una conferencia sobre la protección de los bosques en Valsaín (Segovia, España), los días 6 y 7 de abril.
El fabricante de chocolate Lindt contribuirá a la producción de energía renovable poniendo a disposición de Public Service of New Hampshire (PSNH), la principal empresa eléctrica del estado de New Hampshire (Estados Unidos) la cáscara del grano de cacao empleada en la elaboración de sus productos, con el fin de que se utilice como biomasa para la obtención de electricidad, informa una nota de prensa de la firma chocolatera.
La iniciativa permitirá a Lindt reducir su impacto medioambiental, al poder destinar este residuo de su actividad a la producción de electricidad limpia.
El estado de New Hampshire aprobó recientemente el uso de cáscara de grano de cacao como biomasa para centrales eléctricas, un combustible que tiene unas emisiones de dióxido de carbono mucho más bajas que los combustibles fósiles.
La iniciativa permitirá a PSNH reducir en media tonelada su consumo de carbón por cada tonelada de biomasa de cáscara de cacao utilizada en la generación de energía eléctrica. PSNH suministra electricidad verde a 490.000 hogares y negocios, y apoya numerosos proyectos para la protección de los bosques así como a organizaciones para la defensa del medio ambiente, mediante aportaciones financieras y la contribución a labores de voluntariado de sus empleados.
Cinco entidades europeas, lideradas por la española T-Solar, invertirán 3,1 millones de euros en un proyecto de investigación que pretende abaratar la producción de módulos solares fotovoltaicos.
Según informó hoy el fabricante español, la iniciativa forma parte del séptimo programa marco de la Comisión Europea y se denomina "Helathis".
El objetivo de esta investigación es mejorar el rendimiento de los módulos fotovoltaicos de silicio de capa delgada, mediante una mayor concentración de la luz recibida en las células de silicio, que son las que transforman la energía solar en electricidad.
En esta iniciativa participan, junto a T-Solar, la empresa belga AGC Flat Glass Europe, el centro de investigación alemán Forschungszentrum Jüelich y las universidades de Barcelona y Utrecht (Holanda).
El director de Tecnología, Innovación y Desarrollo de T-Solar, Jordi Andreu, aseguró en un comunicado que la tecnología solar "continúa siendo cara y, por eso, es necesario evolucionar en la bajada de costes para convertir la electricidad fotovoltaica en un elemento más competitivo del mercado libre".